En toda nuestra trayectoria como abogados de separaciones en Pedrezuela hemos tenido la fortuna de ayudar a todos nuestros clientes de una manera completamente profesional, poniendo a su disposición no solo un servicio eficaz, sino un asesoramiento totalmente personalizado. Es por ello que nos gustaría utilizar estas líneas de nuestro blog para hablaros sobre la pensión alimenticia en un divorcio.

En un artículo anterior ya os comentamos algunas de las principales características de la pensión alimenticia en las separaciones matrimoniales. Es por ello que nos gustaría aprovechar ahora para completar dicha información.

Gracias a nuestra experiencia como abogados de separaciones en Pedrezuela podemos contaros que aunque la cuantía queda fijada a través de una sentencia judicial, lo cierto es que el montante total puede verse aumentado o reducido por la misma vía, dependiendo de las necesidades del beneficio o de la variación de los recursos económicos del cónyuge obligado a hacerle frente.

Esto implica que la persona que ha de abonarla mensualmente no podrá reducirla por sí misma si se viera privada de parte de sus ingresos, teniendo que acudir a la vía judicial para conseguirlo.

Eso sí, la obligación de tener que hacer frente a la pensión de alimentos cesará en cinco casos diferentes. El primero de todos ellos es por fallecimiento del obligado. En segundo lugar, en el hipotético caso de que al cumplir con su responsabilidad, se pusiera en peligro su propia subsistencia o la de su nueva familia.

Además, también cesará la obligación a prestar alimentos cuando la persona que lo recibe está en disposición de ejercer una profesión u oficio, habiendo mejorado su situación económica.

En último lugar, desde Muñoz & Asociados Abogados queríamos comentar la última situación de cese de obligación: cuando el alimentista comete alguna infracción que da lugar a una situación de desheredación.